Sensaciones truncadas ( en 5 y 7 )
Déjame que te diga
sinceramente
te has vuelto más altiva
no más valiente
"No me mientas, se honrado"
él la creyó;
después que lo hubo echado
su ida (huída ) lloró.
La lluvia limpió el suelo,
mojó en paciencia
lo seco de tu ausencia.
Es un consuelo.
Si los dioses pretenden
penar acciones
de los hombres, atienden
sus peticiones.
La guerra preventiva
es tan genial
que el que ataca adjetiva
al eje del mal
Qué quieres que te diga:
que sí, te añoro...
mas no entiendo tu intriga
porque no lloro.
Aumenta el sufrimiento
en nuestra vida
si lo ve el pensamiento
y busca huída.
Ni lo dudes, por dios:
la culpa es mía
si es tuya te da tos
¿cómo la calmaría?
Si disfruto en mirar
la gaviota en la arena
¿será por no pensar
si es mala o buena?
Si afirmo que lo azul
tú lo ves verde
es mi vista, que pierde:
mi mente hace el gandul.
Sensaciones truncadas ( en 9 y 7 )
Nada nacido de la tierra
nació para el engaño
el hombre, si quiere, se encierra
en idea y apaño
Siento que no te has despedido
porque nunca has llegado
que "hoy" es un paraje prohibido
al preso en el pasado
Recuerdo bien aquella noche
caprichosa la luna
su luz, en desatar tu broche
fracasó, por fortuna.
Sufrió maledicencia
y decidió echarle paciencia:
en menos de un aliento
perdíase calumnia en viento.
Sensaciones truncadas ( en 10 y 7 )
Fue tan dulce y tan dulce mi vida
que soy diabético
si suena patético...
es peor, sin joder, tener sida.
Le dijo el león a la gacela
mi amor, te comería...
la respuesta (quien no corre, vuela)
hazme una poesía
Me juraste, solemne,
que tu amor sin mi amor se moría
lo vi yo anoche indemne
con mi prima en plena cacería.
Gastamos media vida
persiguiendo ser independientes
y no tenemos dientes
cuando al fin nos sobra la comida.
Dices que no te importa:
que con él todo ya se ha acabado,
y te quedas absorta
contemplando la bata que ha usado.
Se aflojan las jarcias de mi vela
porque ya entro en el puerto
el mar cierra mi estela
y marca tu casa rumbo cierto.
Ancestro que escogiste tejer
la red que te atrapó
descansa, te supe comprender;
también la tejo yo.
Cuántas veces rogué
a otro que me fuera sincero
y cuántas, majadero,
me hizo caso y yo me enfadé.
Él declaraba ser muy sensible:
era muy suspicaz;
ella, mujer sagaz
se mostraba suave y apacible.
Sensaciones truncadas ( en 11 y 7 )
El árbol desde lo alto de su copa
entiende sus raíces
el tronco no es sensible a los matices
el viento, ni le toca
Permítele a la flor que siga bella
no le des un espejo
que si ve su reflejo
ya querrá ser su imagen, no más ella.
Decían que era un hombre violento
y que murió muy solo
a veces soledad es movimiento
de triste protocolo.
Apenas despertamos de aquel sueño
de nuevo nos dormimos
y dormidos seguimos, no vivimos
mientras no vuelva a ser un sueño el dueño.
Es posible que sea este mensaje
mi último intento
de evitar que al decirte lo que siento
recibas un ultraje.
Las pintó con los más lindos colores
alguna se murió,
las demás los perdieron, pues llovió...
y ella odió las flores.
Pigmalión se creyó que Galatea
sería para él;
idea tonta y fatua
porque ella le convirtió en estatua.
Cómo puedes pedir
que no quiera yo a nadie más que a ti
acaso en tu sentir
la voluntad trabaja más que en mí.
El mundo, grande, inmenso,
mole enorme y portentoso estruendo
se mantiene en suspenso
un segundo: un niño está naciendo.
No digas que defiendes la verdad
yo creo que es el miedo
que te señala un dedo
y a otros nueve somete a oscuridad.
Hay quien sólo ve lo que quiere ver,
lo que puede, quizás,
reímos tanto más
cuanto más él presume de saber
Y dijo que se iría
por ver si le pedían que quedase
luego se arrepintió de aquella frase
desde la lejanía.
Se distingue al "gracioso"
del que usa realmente de humorismo
si es más serio que un oso
en horas de reírse de si mismo.
Sensaciones truncadas ( en 12 y 7 )
Tiempo. Extraño argumento de la seda
como un hacha suave;
corredor que no levanta polvareda
no hay nada que le trabe
Amor. Sentimos como si fuera nuestro
pero nuestro no es nada
nunca ha sido la belleza, en el secuestro,
rehén de la mirada.
Por qué será que ante un barco que navega
allá en la lejanía
se hace monotonía
vivir en tierra, y mi espíritu reniega.
Sé que fue sin querer
que estrellaste nuestra imagen contra el suelo
no te apures, mujer,
esta vez compartiremos nuestro duelo.
Cuántas explicaciones
para hablar con una mente un corazón,
qué fácil conexión
si permitimos que afloren emociones.
Y fuimos tan felices
que mantuvimos las viejas cicatrices
lejos de nuestra vida
y felices nos abrimos nueva herida.
En sus atardeceres
el horizonte mostraba un tren lejano
subió a uno, y en vano
miraba atrás por llevarse sus quereres.
De mente muy abierta
su criterio repartía, igual su indulto;
bromear sobre sus formas o su oferta
tomaba como insulto